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20 febrero, 2018

Cinefilia es el término que se utiliza para referirse al interés por el cine por la teoría y crítica cinematográfica. El término es un acrónimo de la palabra cine y filia, una de las cuatro antiguas palabras griegas para referirse al amor.

A una persona que se interesa apasionadamente por el cine se le llama cinéfilo y esto es lo que a Javier Párraga Mestre, apasionado del cine, le empujó a coger una cámara y hacer cine. Todo comenzó en 2009, cuando empezó a escribir historias, historias sin formato ni contenido de guión, pero se vio con la necesidad de escribirlas. No sabía que iba a hacer con ellas pero ahí se iban archivando, una tras otra en el disco duro del ordenador

Fue en 2015 cuando circunstancialmente participó como figurante en el largometraje de Kike Mesa y dirigido por Rodrigo Sancho, “MANIAC TALES“, a partir de ahí y con ayuda de su amigo German Aparicio, guionista, fue cuando decidió a materializar esas historias.

Una frase que el mencionado Germán  grabó en él: “Coge la cámara y rueda, rueda lo que sea, pero no te pares”

Otra influencia fue la de Dylan Moreno, el responsable de “Marila films“, quien siempre ha estado dispuesto a echarle un cable, al igual que otro gran amigo, el actor y productor, Manuel Valenzuela de “Séptimo de Caballería” que con sus consejos desde los dos lados de cámara, ha servido de guía para minimizar errores, algo tan natural en este mundo.

Llevar un proyecto como un largometraje, o simplemente o corto, es una tarea ardua y laboriosa. Se necesita una compenetración propia de la natación sincronizada, para llevar al proyecto a buen puerto. Da igual que dure 1 minuto que 120, ya que los recursos que se necesitan son los mismos, casting, localizaciones, permisos, contar con que el tiempo acompañe si es en exterior, que nadie falle y un montón de circunstancias que hacer que sea más fácil que salga mal a que funcione. Para ello cualquier productor que quiera llevar a cabo un proyecto debe contar con un mínimo exigible para que todo esté controlado, empezando por un jefe de producción que será el responsable de todo lo que salga mal y nadie sabrá nunca quien es porque no es valorado en los créditos. Después un equipo de director de fotografía, con un cámara, un sonidista, alguien de casting, arte, catering, y sus respectivos ayudantes, serán los que materialicen el guión.

Después llegaría la parte de la postproducción, pero ese ya es otro cantar.

Javier Párraga, con un equipo talentoso de jóvenes cineastas, ha constituido 50 km films, para llevar a cabo todos esos trabajos que ha ido creando durante estos últimos años.